Sunday, August 25, 2013

Diario de un ama de casa desquiciada

Otro acierto de Libros del Asteroide


 Tal y como están los tiempos, uno piensa qué tipo de nubarrones se ciernen sobre alguien que pasea a su perro un domingo por la mañana por Central Park.
Evidentemente, los problemas son los mismos para todos.
Quizá los ricos beben como pasatiempo y los pobres para olvidar.
Pero el resultado es el mismo.
Para alguien que lo tiene todo, como Tina Balser, problemas pueden llamarse ocuparse de dos niñas pizpiretas o tener un buen servicio que lustre la plata de un cómodo piso en el bajo Manhattan.
Esto en términos prácticos. Una vez resueltas estas incómodas molestias, llega el momento de ocupar tu tiempo en algo verdaderamente valioso, y es entonces cuando llegan los problemas de verdad.
Una novela bien escrita, asombrosamente actual y de muy amena lectura.

Friday, August 09, 2013

e. e. cummings


SOMEWHERE I HAVE NEVER TRAVELLED


somewhere i have never travelled,gladly beyond
any experience,your eyes have their silence:
in your most frail gesture are things which enclose me,
or which i cannot touch because they are too near

your slightest look easily will unclose me
though i have closed myself as fingers,
you open always petal by petal myself as Spring opens
(touching skilfully,mysteriously) her first rose

or if your wish be to close me,i and
my life will shut very beautifully, suddenly,
as when the heart of this flower imagines
the snow carefully everywhere descending;

nothing which we are to perceive in this world equals
the power of your intense fragility: whose texture
compels me with the color of its countries,
rendering death and forever with each breathing

(i do not know what it is about you that closes
and opens; only something in me understands
the voice of your eyes is deeper than all roses)
nobody,not even the rain, has such small hands

E.E. Cummings

Exit Through the Gift Shop









 <BR> <BR> IF YOU WANT AN AUDIENCE...START A FIGHT (BANSKY) <BR> <BR> <BR> Si no existiera habría que inventarle, porque no se puede ser más irreverente. Me encanta, sí señor, un grafitero de culto. <BR>En el Museo Británico le adoran, de vez en cuando cuelga sus obras allí, o en la Tate, o en museos y galerías de NY, y le encanta ver cómo la gente se queda admirándolas hasta que se dan cuenta en el museo. Eso es golpear el arte contemporáneo, un hombre de las cavernas empujando un carro de la compra. <BR> <BR>Su mensaje es el de arriba, descolocar a la gente y criticar de la forma más ingeniosa posible el arte y la sociedad de nuestro tiempo. <BR>Además, Bansky no es Bansky, porque vive oculto con la identidad de un tipo de Bristol, creo, de treinta años. <BR> <BR> <BR>Adoro este tipo de gente. - Fotolog
"If you want an audience...start a fight...". Banksy

  Si no existiera habría que inventarle, porque no se puede ser más irreverente. Me encanta, sí señor, un grafitero de culto.
En el Museo Británico le adoran, de vez en cuando cuelga sus obras allí, o en la Tate, o en museos y galerías de NY, y le encanta ver cómo la gente se queda admirándolas hasta que se dan cuenta en el museo. Eso es golpear el arte contemporáneo, un hombre de las cavernas empujando un carro de la compra.
Su mensaje es el de arriba, descolocar a la gente y criticar de la forma más ingeniosa posible el arte y la sociedad de nuestro tiempo.
Además, Banksy no es Banksy, porque vive oculto con la identidad de un tipo de Bristol, creo, de treinta años.
El documental Exit Through the Gift Shop es ya toda una película de culto, además de regalarnos Tonight the streets are ours, de Richard Hawley.

Adoro este tipo de gente.

Friday, July 05, 2013

El inimitable Henry Wilt



No digo yo que por estos lares no tengamos excelsos cultivadores de eso que se ha dado en llamar flema británica, que los tenemos y muy grandes, como mi adorado Jardiel o el más contemporáneo Ussía.
Es más que uno se ha criado con Guillermo Brown y los proscritos, y mi concepto del mundo por aquellos años adolescentes, no difería mucho del que pudiera tener, digamos, un rapacín inglés de provincias, así que siempre me incomodó no poder compartir aquel mundo feliz con mis amigos de la infancia. Los libros de Richmal Crompton fueron muy leídos en la España de los años 50 - 60, gracias a la editorial Molino, lo cual hace más extraño aún el hecho de que ninguno de mis compañeros de pupitre conocieran al bueno de Just William, aunque solo fuera releyendo las mismas páginas avejentadas que un día leyeron sus padres, como así fue en mi caso. El regusto de los viejos libros familiares se le impregna a uno hasta el tuétano, desarrollando pues una anglofilia de campeonato, oiga.


Hoy por fin he terminado Wilt, mi pequeño homenaje por la muerte de Tom Sharp.
Henry Wilt, paradigma del hombre corriente, emparedado entre un trabajo sin alicientes y sin visos de mejora y una esposa como la mayoría, tendrá la oportunidad de voltear su vida del modo más divertido e inesperado. Circula este verano por ahí una adaptación teatral, con Fernando Guillén, que creo está funcionando bastante bien. Por aquí no me parece que vaya a pasar, lo cual es una pena, dadas las ansias que uno tiene por traspasar el umbral del teatro municipal. De todos modos, he de decir que mis mayores carcajadas han sido leyendo Zafarrancho en Cambridge, de veras memorables. Pasar unas horas entre los muros del Porterhouse College puede ser una feliz manera de aprovechar una tarde nublada de verano. Otro de los grandes, si no el mayor, es P.G.Wodehouse. Cuántas veces he compadecido al inimitable Jeeves, uno de esos mayordomos impagables, como el Néstor de Moulinsart, rasgo definitorio de toda hacienda con pretensiones. Su paciente y solícito esfuerzo por deshacer los desvaríos del entrañable Bertie Wooster permanecen en la memoria de cuantos hemos podido reírnos con su lectura.

Más recientemente, y gracias a mi flechazo con la fantástica editorial Libros del Asteroide, he podido disfrutar de una escritora maravillosa como Nancy Mitford, verdadera elegancia inglesa cuyos libros son, todos ellos, una auténtica delicia; todo un descubrimiento para un febril amante de la campiña británica. He reservado una parte de mi biblioteca para Libros del Asteroide. Sus ediciones son de un cuidado tan primoroso, que merecen un sitio de privilegio en cualquier salón.


Wednesday, July 03, 2013

Bruce is in my hometown


 He aquí un retrato descarnado y objetivo a más no poder del espectáculo que la semana pasada ofreció nuestro bienhallado Bruce en las plásticas praderas de nuestro querido Molinón.
El último directo al que asistí fue en Compostela, allá por el año 2009, un show único gracias al cual puedo compartir las canciones de mi músico preferido con mi mujer, que salió completamente hechizada de aquella mágica noche en la ribera del monte do Gozo.

No se trata de comparar, porque no hay dos conciertos iguales, pero no es lo mismo comenzar un show con sones propios de la tierra que te acoge, como fue el caso de una inolvidable Rianxeira -Nils Lofgren como si hubiese nacido en Arteixo y pertrechado con un acordeón a pecho descubierto- que hacerlo así, directamente Encarna, aunque lo raro es lo primero, cierto es.

Lo extraño es haberme perdido la primera hora de concierto, por culpa de un pésimo sonido, algo desconcertante y más cuando después del show pocos fueron los que apuntaron este detalle, que considero bastante importante. No creo que tenga mejor acústica el Monte do Gozo que el viejo Molinón, aunque sólo sea por las pitadas que le dedicamos al equipo últimamente.
Creo que tuvo que haber algún desajuste que lograron subsanar tiempo después, porque, por ejemplo, Better Days no logré escucharla como me hubiese gustado, esto es, under the skin, dado que la tengo incluso como uno de mis temas de llamada en el teléfono (oh, sí, me gusta Lucky Town...).

En cuanto al setlist, pues bueno, el concierto perfecto no existe; uno quisiera haber metido en el morral una buena This hard land, aparte de que desconozco cómo le puede gustar tanto Sackled and drawn como para tocarla en todos los conciertos, dejándonos sin Land of Hope. De todos modos, en Asturias tenemos una buena palabra para definir lo que he escrito hasta ahora: refalfio.
De hecho, creo que si nos ofreció una última hora como la que vivimos quienes estuvimos allí, fue porque de algún modo él percibió que la cosa no iba como debería, que no había generado la magia que siempre genera, esa que nos deja marcados de forma indeleble.
Capítulo aparte merece el hecho de que el concierto se haya celebrado en esta mi ciudad, un poco abandonada culturalmente por sus habitantes. Y es que Hihón es así, como dijo Bruce, hay que aspirarla si quieres quedarte con algo de ella. No olvidemos que dejaron a Paul Mcartney cantando solo en El Molinón, al final tuvieron que regalar entradas con un par de litros de leche para que hubiera algo de ambiente.
A nosotros, por ejemplo, nos tocó bailar con la mitad de los borrachos del estadio, cosa inaudita en ningún concierto de los que haya estado jamás. Como un conejo cuando le dan las largas quedé al ver pasar entre empellones por entre la multitud bidones de cerveza con patas sifoneando cañas -a 9 euros el vaso de plástico oiga- que digo yo que incitar así al beodo de turno pues qué quieren que les diga...





De todos modos, sí es verdad que la excepción eran ellos y que el resto del estadio disfrutamos a más no poder de un evento único, memorable, y de un esfuerzo sobrehumano que debemos agradecer, y recordar, porque no durará toda la vida.

 El mismo día del concierto terminé Bruce, de Peter Carlin. Una biografía fantástica, muy trabajada a mi parecer sobre uno de los iconos de nuestro tiempo. Sólo leí la suya, así que tampoco tengo muchos elementos de juicio.
Memorable el capítulo de Tom Joad - si hubiese tocado Across the border...-, y el del 11s, con aquel tipo bajando la ventanilla -Hey man, we need you!, ante las ruinas de Nueva York.
Y el final, con su hermana esperando el descenso de la pelota de béisbol...
Dicen en la mansión en la colina que la de Ignacio Juliá es un clásico del género, tengo que leerla.

Los tiempos de zozobra son terreno abonado para falsos ídolos, y en el mundo de hoy se ven a patadas, con pies de barro. Tipos así, cercanos al común de los mortales, transmitiendo un mensaje de esperanza, de lucha, de consuelo, no abundan. Y son los más necesarios.

 Como bien sentenció Hector G. Barnés en su crítica para  Point Blank : en su voz, nuestras miserias siempre suenan mejor.

Qué tío más grande, Bruce...






Wednesday, June 12, 2013

Por tierras de Paniceiros

Portada de Chema Madoz



Qué mejor que dedicar estos días brumosos, primeros de un verano que no acaba de cuajar, a la lectura.

Y si lo que se lee es Paniceiros, de Xuan Bello, entonces es como si la niebla pertinaz que define este estío, fuera la compañera perfecta para perderse en ese valle tinetense que otros hemos hecho nuestro en Ques, o en ese valle oscuru de La Borbolla, o en tantos otros de esta Asturias que algunos dicen tan probina, pero que otros amamos tanto ahora que se caen los valores de los bolsillos del mundo.

Es ponerse el jersey de Paniceiros y de inmediato fluye una nostalgia como de bolas de naftalina, como de murmullo rumoroso si se permite, y han de doblarse los puños, por ser literatura que a uno le viene grande.
El tacto es amable, y se siente un calorcillo muy prestoso, como el que deja lo bien leído, un reconfortante fluir de un arroyo de letras bien trenzadas donde se suceden xanas, trasgos, musgo y demás recuerdos de una misma educación sentimental.

 Paniceiros se leyó en la edición de Areté, que junta Historia Universal de Paniceiros con Los cuarteles de la memoria, y es lectura pendiente de ha mucho tiempo, que hay libros que conmigo bailan una extraña danza, como si de evitarnos se tratara a lo largo del tiempo, hasta que, por fin, caen leídos - caemos - evitando ingresar, como quien canta, en la lista de promesas a olvidar.

Son de agradecer los viajes que por el mundo hace: Lisboa, Coimbra, Roma, Nueva York, la Bretaña, y un París para mí escaso, como de parada y fonda; aunque se admite, por devolverme aquellos versos perdidos de Vallejo:

Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.

 En todas esas travesías subyace, desde casa, una reconciliación con el mundo que el lector comparte con alegría - soy de Paniceiros, soy del mundo...

Sorprendido ya desde el inicio, al ver sucederse, como en Santa Compaña, un rosario de felices coincidencias: Taliesin, Merlín, Graves, la diosa blanca, los Cuatro Cuartetos, otra vez Graves, de pronto el lector repara en algo curioso, y es la total ausencia de Música a lo largo de sus páginas, si se obvia un fugaz Telemann y un postrero Wagner traído no tanto por su música como por su eco.
Es desconcertante, puesto que, fados y sones aparte, en lo más hondo de sus 517 páginas subyace, como limo primigenio, una pulsión telúrica que reclama, inequívocamente, la intensidad emocional de una, pongamos por caso, melodía mahleriana, por ser lo que uno ha escuchado estos días.
Bien es cierto que ese latido musical se adivina de continuo, como oculto en la maleza de una fronda que uno se afana en desbrozar, reconciliándose con tierra y ancestros, mientras cae la bruma. 

Un placer, Xuan, tu compañía  



P:D.- Dejo unos versos perdidos,
para cantarlos a la manera de Nacho Vegas, otro ilustre compatriota.

Desolación (Un viejo poema adolescente)




  Y entonces fue que decidí retratar mi sombra entre las rocas,
sometido como estaba al cruel desatino de invocar su pretérito,
como si el embate de las olas pudiera mitigar,
   ya lo quisiera,
          tanta miseria.

Es tal el vacío insostenible,
    que ni siquiera sus aristas perforan mis recuerdos,
                        por más que busque entre sus manos los confines del mundo.

Y podrá sonar la música,
que mi reflejo será incapaz de entrecerrar los ojos
                   como yo quisiera;
acaso no intuye mi deseo de volver a abrirlos en ella,
de ahondar un poco más en esa herida
 que es como una ciénaga de silencio en la que todo es
                                profundo.

    En este mutuo parecernos las manos no duelen,
 y en su interior las paredes también tiemblan, pero desde dentro;
los pasos no resuenan y los aullidos se apagan antes de nacer,
   como aquellas ilusiones.

       Estar aquí,
 es como si las lágrimas no pudieran salir,
como si la luz dejara de existir,
como si todo fuera,
después de todo,
          como habíamos imaginado.


Nótese el flequillo Tintín, y el vaivén de los versos como olas.




Hitchcock y yo

Ah, ese piano, Alfred, qué poco verídico...

 No sé por qué extraña razón he procurado, deliberadamente, mantenerme lejos del influjo de Alfred.
Por no ver, ni siquiera había visto Psicosis en ningún momento de mis 35 años.
Con la cantidad de infumables películas que me echado al coleto resulta incomprensible: añade si cabe un punto más de incertidumbre al affaire.
Pero todo llega, y sin ninguna razón aparente me he dedicado un ciclo esta semana que me ha enseñado lo malas y largas que son las películas hoy en día y lo reconfortante que es encontrar talento dondequiera que sea.
Creo que el detonante final fue el día en el que Vértigo desbancó a Ciudadano Kane como mejor película de todos los tiempos, en una de esas hilarantes votaciones de las que algunos críticos son fieles devotos. De todos modos, no dejan de ser orientativas, aunque en la de Filmaffinity no aparezca ninguna de Hitchcock entre las 20 primeras, lo cual es ciertamente desconcertante...

Vistas Vértigo, Psicosis, La Soga, North by Northwest y Crimen Perfecto, he de decir que una inédita e inquietante sensación de desasosiego me invadió al conocer a Norman Bates, y que si James Stewart se me acercara con un metrónomo, le cantaría hasta la última de mis filias y de mis fobias.

Siempre, claro está, que llegara a interesarle lo suficiente...

P.D: John Dall, ¡dónde estuviste todos estos años...!

Monday, December 29, 2008

Duane Allman








Duane Allman - Goin' Down Slow

I've had my fun
If I don't ever get well no more
I've had my fun
If I don't ever get well no more
I know my health is failin' me now
I know that I'm goin' down slow

Won't somebody write my mother
And tell her the shape I'm in
I want somebody to write my mother
Tell her the shape I'm in
I want you to tell her to pray for me
Ask her to forgive for all of my sins

Mother, please don't send me no doctor
A doctor can't do me no good
I don't want you to send my no doctor now
Doctor just can't do me no good

Back when I was a young boy, oh
I just didn't do anything I should


Recomiendo escucharla entera, ya verán como terminan subiendo el volumen.

Feliz 2009 a todos

Wednesday, October 01, 2008

De esclavitud y de cadenas



De esclavitud y de cadenas


Aunque quisiera cantarla contigo, quizá en la playa o en esas escaleras, desgarra más cantarla solo. Desde que la conocí, en aquel espléndido disco con Vegas "El tiempo de las cerezas", no dejo de pensar que este tío - que es algo así como el hermano mayor que nunca tuve- me ha dado las canciones que yo hubiera escrito si hubiese sido cantante.
De hecho, me resulta inquietante la exactitud con la que me define en esta canción.
Esto se escucha alto, preferiblemente blue y con un poco de ron en la mano.
Y espero que la cante el sábado en La Coruña.




Queriéndote como ya no se estila,
Sin una gota de decencia
Me casaré contigo todas las veces
(Siempre que sea estrictamente necesario)

Porque eres en mi caso lo que la fe
Suele ser para los desesperados
Quizás superstición, quizás vocación
De suicida incandescente sin una gota de cordura

Si pensara menos con la cabeza, menos con el corazón
Y más con la entrepierna, el triunfo del amor
En estos tiempos de pena y olvido, el vino y la miseria
Devolvieron a mi casa la flecha arrojada,
La palabra ya dicha, la oportunidad despreciada
La vida pasada que no volverá y es un hecho

Te fecundaría con un simple pensamiento de amor
Para algo ha de servir este dolor que hoy siento, lo siento
Esta pálida tristeza de deseo

De esclavitud y de cadenas

No me importa saber quien soy, si es que soy alguien
O aprendiz de puta o crucigrama sin resolver
Esta pasión de enredadera, de cumbre o precipicio
De cilicio o mansedumbre

Si pensara menos con la cabeza, menos con el corazón
Y más con la entrepierna, el triunfo del amor
En estos tiempos de pena y olvido, el vino y la miseria
Devolvieron a mi casa la flecha arrojada,
La palabra ya dicha, la oportunidad despreciada
La vida pasada que no volverá
y es un hecho





Tuesday, July 29, 2008

El rumbo de tus sueños


Jamás te recuerdo, porque nunca te olvido.
A pocos días de alcanzar París, será extraño enfilar el Pont Neuf sin evocarte, sin volver a ver tu sonrisa de veinte años asomada al Sena en gastadas fotografías.
Quizá no seas tú, o quizá sí, pero mi hermano no podrá escuchar tus risas cuando el viento quiso llevarse tu sombrero, o cuando aquel helado.
Es difícil, aun cuando nunca hubo tal viaje, pero el tiempo de las cerezas nunca llega a noviembre.
En cualquier caso, no me será difícil besarte otra vez, pues subsiste una memoria inconclusa en los viajes que nunca hicimos.
Ahora que he perdido la forma literaria, puedo decir que, en muchas ocasiones, has viajado conmigo allá donde he estado y, aunque me afecte el no encontrarte, y esté solo por loco, o loco por solo, hemos cantado juntos por las carreteras de europa, y estuviste con nosotros hace un año en Italia, entre Paul y yo, viendo M. Butterfly en la Torre del Lago Puccini.
El sábado llegaremos a París otra vez, como nunca antes, pero haré lo imposible por evitar verte de nuevo marchar con ese maldito pintor enfermo, y además cubista.
Despídete, S.L. anuncia una nueva línea de negocio para este agosto: personajes de ficción. De momento hay cuatro: dos masculinos - heteros- y dos femeninos.
He pedido para Jorge una Amélie para el martes a las 9:00, en la puerta del Louvre.
A mí me despedirá Ilsa Lund -Casablanca- en el Charles de Gaulle, o no.
El precio, claro, sube.
Pero será peor la adicción.
Cuídense.
P.D.- Te dejo tu canción. La que no me recuerda a ti, porque no te puedo olvidar.
El resto, por favor, escúchenla varias veces, a todo volumen.
P.D II.- No, no encontré otro vídeo.
Fotografía: Prostituta. París, 1933. Brassai
Música: El rumbo de tus sueños. Bunbury.



Saturday, May 24, 2008

Viaje con nosotros


Vuelo 714 quién sabe adónde (I)


En realidad se refiere a mi blog. Imagino que veis lo mismo cuando desde hace un mes es Bob quien os saluda con la mano en el sombrero. Quisiera agradecer vuestro interés, si es que aún os dejáis caer por aquí. Esta viñeta es un homenaje al comic, al Arte.

No sé cómo escribir esto, pero lo intentaré. Lo cierto es que es difícilmente explicable con palabras. Me refiero a mi último viaje.

De todos es sabido mi natural querencia por las aventuras. Me identifico con el profesor Tornasol, aunque sea menos listo. Procuraré ser breve:

Decidí ir a Alemania en el puente de mayo, se lo había prometido a mi sobrino- ahijado Maxi, que celebraba su confirmación, un día importante para él, y más en la católica Bayern. Había visto vuelos Oviedo- Munich I/V por 300 euros, pero me parecía demasiado caro. Una semana antes vi el mismo vuelo por 390 euros, un precio prohibitivo.

Un par de días antes, azuzado por mi hermano, me dije qué demonios por Maxi y reservé un vuelo Santander-Frankfurt de Ryanair por 175 I/V. Había estado en Frankfurt un par de veces antes, y de allí a Nuremberg, donde me recogería mi hermana, me separaban tres horas en tren. Costo estimado: el mismo que el viaje desestimado, unos 300 y pico. Más dos horas entre Gijón y Santander. Pero me encantan las locuras.

Antes de aterrizar en Frankfurt me pareció extraño no ver la gran ciudad desde el avión, sólo veía campos de cultivo, pero no le dí mayor importancia. Sí me sorprendió la terminal, no la recordaba tan pequeña. Llegué a las 19:00.

A partir de ahora me transformaré en Gurb: meteros en mi pellejo.

Salgo del aeropuerto: no encuentro la estación de tren. Pregunto en Información y una señora me mira con sorpresa y me dice que no hay ninguna estación de tren. Cómo que no, le digo creyéndola trastornada, se cree que soy tonto pienso. No señor, esto es Frankfurt-Hahn, aquí no hay ninguna estación de tren. Sorpresa. Cómo que no es Frankfurt, pero qué dice esta. Frankfurt está a 140 km, caballero, las aerolíneas baratas operan con aeropuertos alejados , pero saldrá en breve un autobús para allá, llegará hacia las 23. Primeros sudores, primeras maldiciones. Me imagino en Frankfurt a las 23, a 3 horas de Núremberg, llegar a casa a las 3 de la mañana como muy pronto. Eso si hay tren.

Decido alquilar un coche. La noche antes había visto un coche por 60 euros dos días por internet pero no llegué a reservarlo. Menos mal porque lo hubiese alquilado, pero a 140 km del aeropuerto.
Me pongo a buscar coches, pero ninguna compañía tiene. Me encuentro un grupo de parejas asturianas, hablamos del Sporting, les cuento mi problema, me miran con extrañeza, nos deseamos un mutuo ascenso a 1ª y nos despedimos. Se van riendo, y yo sudorosamente nervioso.
Al final encuentro un coche: 150 euros, un Ford Mondeo nuevecito. Pienso que en realidad es mejor, me encanta conducir por Alemania, así que lo doy por bueno. Me cobran 15 euros por el GPS. Trago saliva. Llego al coche. Casi 4 horas después llego a Ingolstadt, donde vive mi hermana. A 200 por las autopistas, una gozada de coche. Y aún me adelantaban por la izquierda.


Mi genuina falta de previsión provoca estas situaciones, qué le voy a hacer. Pero es un modo, aunque bastante caro, de vivir experiencias. El viaje directo de Oviedo a Munich me hubiese ahorrado tiempo y dinero, pero no habría atravesado Alemania en coche a 200 - comprendan que si no le saco ventajas me pegaría un tiro-.

Hasta aquí la primera parte del viaje, en unos días les traeré la segunda. Y déjenme decirles que, si lo leído hasta ahora entra en los límites de lo que a cualquiera le podría pasar, les aseguro que en la segunda parte leerán cosas que ni el más osado de los guionistas hubiese sido capaz de imaginar.

Si quieren rebajar aún más la opinión que tienen sobre mí, no se pierdan el blog que escribí el 2 de abril del 2006. Pueden revisitarlo entre los restos del naufragio. Merece la pena.

Ayer fui tío por sexta vez. Celia nació una semana antes de cumplir ocho meses, pero también nosotros teníamos prisa por verla. Tres niños y tres niñas.

María, Maxi, Sarah, Samuel, Darío y Celia






Gasto total hasta aquí: 390 euros...
















































Thursday, April 17, 2008

Threw it all away





I Threw It All Away. Bob Dylan´s Nashville Skyline.

I once held her in my arms,

She said she would always stay.

But I was cruel,

I treated her like a fool,

I threw it all away.

Once I had mountains in the palm of my hand,

And rivers that ran through ev'ry day.

I must have been mad,

I never knew what I had,

Until I threw it all away.

Love is all there is, it makes the world go 'round,

Love and only love, it can't be denied.

No matter what you think about it

You just won't be able to do without it.

Take a tip from one who's tried.

So if you find someone that gives you all of her love,

Take it to your heart, don't let it stray,

For one thing that's certain,

You will surely be a-hurtin',

If you throw it all away.

Wednesday, April 09, 2008

Guillermo Brown



Just William





Me gustaría que hubieses crecido con Guillermo Brown; que los Proscritos hubiesen compartido contigo - a regañadientes- un poco de agua de regaliz, o unas bolas de grosella, o esos caramelos riquísimos llamados ojos de buey.

Desearías poder entrar en el cobertizo, volver a tener heridas en las rodillas y zurcidos los calcetines. Compartirías peleas con Enrique, Douglas, quizá con el Pelirrojo, con quien saldrías de la cuneta abrazado y con arañazos.

Jurarías vengarte de tus hermanos mayores Ethel y Roberto y encontrarías siempre comprensión en las tartas de mamá, una parte de las cuales acabarían, de vez en cuando, en las manos de tu querida Juanita.

El odioso Humbertito Lane, tan estúpidamente pijo y remilgado, sería tu mayor enemigo.



¡Ah! Y siempre tendrías 11 años.


William's spirits sank a little as he approached the gate. He could see through the trees the fat caravan-owner gesticulating at the door.



En el blog del Oráculo Sánchez-Dragó se dice con acierto que existe una sociedad oculta de antiguos Proscritos, que reconocen una misma educación sentimental con un breve intercambio de palabras. Recuerdo el tacto de las hojas de mis libros de Guillermo, porque eran los mismos que leía mi padre de pequeño. A mí llegaron un tanto envejecidos, oldies but goldies.

Simplemente Guillermo Brown, para reconocernos; porque luego ya sé que vendrán los tres mosqueteros, y el Corsario Negro y la estrella misteriosa y la isla del tesoro, y todo lo demás...

Hoy, como cada día, he batallado por el fomento de la lectura, más allá de vender o no más o menos libros.
Tengo claro que la batalla está perdida. No puedes luchar contra la masa. Pedazos de carne con ojos reproduciéndose sin control, cuya único rasgo recordatorio de su condición humana es su capacidad de hablar, que no de hacerse entender. Cuya única misión en la vida es ocupar un sitio en esa gigantesca bola de basura que trata de engullirte, dejándote sin buenos programas de televisión, sin buenos productos en el supermercado o tratando de convertir en imbécil a tu hijo en el colegio.

Y hablo de esa gente con hijos de mirada perdida, los mismos que te dicen que los niños sólo deberían jugar, que no deberían existir exámenes porque todos somos iguales, que a los niños les mandan demasiadas cosas en el colegio o que ya aprenderán cuando sean mayores.

Esos que cuando les preguntas si les leen cuentos a sus hijos en edad infantil o si les compran algún libro de vez en en cuando te contestan impávidos que con lo que hacen en el colegio tienen suficiente, cuando no te dicen: "es que ahora con el ordenador...".

Hay gente que no tiene ni un puto libro en ninguna habitación de su casa. Tienen la gigantesca foto de bodas presidiendo el salón, las fotos de sus hijos, de sus equipos de futbol, la play-la wii-la nintendo- telecable y demás artilugios, las estanterías con el ajuar y hasta los juguetes del perro, y no das crédito cuando ves a sus hijos, insoportablemente maleducados, viendo alelados la televisión, mientras su madre te dice que les chifla Sin-Chan.

Hoy me hizo gracia una mujer de Avilés, no por lo que dijo, que ya es habitual, sino por la seguridad en sí misma, como si lo hubiese visto en el periódico:

"¿Qué ye oh, que no lo sabes?. Tú no te enteras, pero si los libros ya no...vamos, te doy diez años, pero como muchísimo eh. Y yo, bueno, yo te como libros eh... te puedo leer fácil, pues no se decite, tranquilamente 8 o 9 al año pero es que ahora con el ordenador...al mí fíu mándan-i leer La Celestina, por ponete un ejemplo, y no te coge el libru, tsk tsk, val ordenador y te lo lee allí, nun fai falta de andar a cuestes con el libro. Mismamente en la Universidad, no sabes, ya no hay libros, no se quién me lo dijo que andaben tamién con el ordenador pa estudiar..."

Mientras, tres de cada diez niños no terminan la ESO, pero tenemos otro récord Guiness en España por hacer no sé cuántos kilómetros con monedas de un céntimo una detrás de otra, y otro más por hacer lo mismo, pero con monedas de cinco. Vean si no lo creen el blog del hermanísimo.

A veces me pregunto por qué tiene hijos mucha gente, para qué; pero luego piensas: qué van a hacer si no.

Disculpen el arrebato, pero es que de verdad que muchas veces no doy crédito. He visto cosas que jamás creeríais.


¡No os perdáis el video!


Wednesday, April 02, 2008

Lurleen




Lurleen Lumpkin
No niego que alguna vez he pensado en Homer antes de empezar un examen. Y me decía que si semejante tipo tenía una mujer fantástica, unos hijos adorables y una bonita casa, entre otras muchas cosas, la Teoría del Arte no tenía tanta importancia.
Claro que, después, vino Chester J. Lampwick -de inolvidable recuerdo para nosotros tres- a decirnos que no bastaba con ser el creador de Rasca y Pica para vivir en la indigencia.
Pero nunca entendí que Lurleen llegara a cantarle aquello de "mira que yo te comprendo y ella no..." o esa otra de "para conseguir un Homer..." y mucho menos aquella declaración solapada de final caliente: "tómame, Homer..."
Que la vida iba en serio, uno lo empieza a comprender más tarde.
Este sábado empiezo mis clases de guitarra, sólo para poder cantarte desde la distancia, aunque tú no me pienses, aunque mi voz no te llegue.
Algún día haré como mi hermano y colgaré algún cover en youtube. Me gusta ver cómo la gente libera sus emociones y las entrega al mundo.
Pero hoy te encontré a ti, y para ti es el día, aunque no te conozca.
Cuando te descubrí, recordé a Nick Rivers en Top Secret; y quise abrazarte, con guitarra y todo...
Te llamaré Lurleen...





Monday, March 24, 2008

Fielding y Nancy. Bananas





Es primavera en Velázquez 6


Dice la evolución que detrás de todos nuestros pequeños pasos se encierran grandes objetivos. Que dejamos de comer hojas para poder leerlas para poder dominar el mundo.
En un forzado reduccionismo se podría admitir que, asimismo, dejamos de respirar bajo el agua para poder ahogarnos en ella.
Ha llegado la versión 30.o de la primavera, pero nos ha pillado desprevenidos, como si no la esperáramos en la puerta de casa con las maletas y una sonrisa de hola-por-fin-estoy-aquí.

Tentado estuve de presentarla con corbata y maletín. Se reuniría con nosotros en la mesa de la cocina, e iría sacando papeles, algún que otro dossier e informes, muchos informes, con un análisis detallado de los tres meses que llevamos de año.
Le prepararía un café, y con gesto de disgusto daría un par de palmadas y diría: - venga, coño, un poco de energía, que vamos un poco atrasados con el año Alberto. Contigo estoy contento, Pablo.

En las dos horas siguientes desglosaría los sucesos de los meses por venir:

-"La semana que viene veréis un piso que os gustará en Gijón, a finales de mayo está lo del Sporting(sorbo), tú tendrás un catarro leve, el 27 de abril te raparás...

- Y tengo por aquí lo de las chicas...espera...dónde lo habré puesto, madre mía qué flores...¡Ah, sí!, aquí estaba...
- (...)
-¿Primavera?. (Al unísono).
- Sí, ehm...(mano derecha en la barbilla). De novias...pues aquí no aparece nada...de todos modos ya sabéis que esto es un poco provisional, habrá que ir mejorándolo pero sí, vamos detrás del presupuesto. Sobre todo tú, Alberto..."


En los últimos tiempos vuelvo de vuestros blogs al mío por donde se escapa todo el mundo en el cine: el estrecho y claustrofóbico conducto de ventilación del techo, a veces con ratas, siempre con insectos, sólo falta que alguien empiece a golpear con una escoba desde abajo para localizarme, o aún peor, que empiece el consabido tableteo ametrallando el pasadizo. Tal es así mi actual situación, cuando pienso en que, según la evolución, tan querida a mi adorado Gary Larson y a mi no menos adorado Paul, tenemos un corazón más grande que cuando éramos peces, aunque a veces no sepamos cómo utilizarlo.

Es por eso que brindo con ustedes, queridos todos, por una feliz primavera, que la sangre nos altere más de la cuenta y que, aunque acabemos como Fielding y Nancy, hayamos disfrutado del Amor.

Besos primaverales


Foto: Gary Larson, The Far Side
Video: Bananas, 1971. Woody Allen

Tuesday, March 18, 2008

Who by fire


Who by fire
Y qué si enfilamos los treinta habiendo perdido la cuenta de los veinte, por haberlos vivido tan deprisa.
Y qué si nos vemos más gordos y más calvos y sin la puñetera novela escrita - ya voy- y con ganas de coger un libro cuando nos aburren los bares; y qué si cada vez llegamos más sobrios a la ebria condición, y qué.
Y qué si a veces creemos que ya hemos vivido el amor, y qué si la catarsis nos hizo cenizas.
Como bien se dice en el otro lado del espejo: no puedo vivir sin ti, aun sin haberte conocido.
Recuerdo los partidos en el Chas, los sábados por la mañana. Casi me gustaba tanto como jugar el paseo desde mi casa con el walkman. Aún hoy recuerdo esas sensaciones cuando vuelvo a escuchar esas cintas que hacía de mis viejos vinilos. Es probable que vuelva a ser tan feliz como entonces, cuando la única preocupación era jugar un buen partido, hacer un par de caños y darle goles a Paul Salinas - auténtico goleador, doy fe de ello - , pero de momento lo soy recordándome cantando aquellas canciones y pensando en las chicas que luego veríamos en El Jardín o en el Tik, aunque por lo general no les gustaba cantar, y menos mi música y se difuminaban rápidamente una vez compartidas las alegrías carnales.
¡Ah!, aquella deliciosa disyuntiva entre rollo o salir:
- Entonces: ¿somos novios?
- Vale, pero sin lengua
"I'm looking for someone to change my life.
I'm looking for a miracle in my life.
And if you could see what it's done to me
To lose the the love I knew
Could safely lead me through."
Música: Question, The Moody blues
Photo: Wet Nude, Brett Weston


Saturday, March 08, 2008

Lucas




Este es Lucas.


Lucas nació en una fiesta de cumpleaños, y de todos sus hermanos sólo sobrevivió él, porque si no no sería quien es. Un día le perdí, casi sin darme cuenta, y pocas veces lo pasé tan mal en mi vida, hasta que recibí una carta suya unas semanas después. En ella me decía que para él había sido una decisión muy dura partir así, sin despedirse, pero que era lo mejor, quería ver todas las cosas que le había enseñado aunque no fuera conmigo, y madurar - papá, ya soy mayor - me dijo, viajando.

Luego sonreí al leer que se había hecho un hatillo con un par de trapos y una manzana y que su primer viaje lo había hecho subido en el último vagón del primer tren que encontró, y que ahora estaba por Francia y todo estaba resultando maravilloso.

Su última carta la recibimos en Velázquez 6 hace un tiempo, desde París, donde trabaja de camarero en un local en el viejo Montmartre.


Y bueno, ésta fue la fotografía que nos envió, tomada por una tal Colette, de quien nos habló en las 17 páginas restantes de la carta.

Ah, mon petit Lucas...

Siempre nos quedará París
Música: Jorge Cuervo-Arango, en su última actuación en el Annie Hall Jazz Club.
While my guitar gently sheeps



Tuesday, February 19, 2008

Persistencia retiniana

Persistencia retiniana




Quizá porque no se escuchan ya cascos de caballos en las avenidas; o porque no hay calesas, una de esas palabras que apetece decir.

Sea por la ausencia de tardes de domingo, de fiestas de guardar; o porque empiezan a escasear personas ante las que destocarse. Si algo no perdono del tiempo en que vivimos es que no me hayan dejado llevar sombrero.



Tampoco digo de arrojar las inmundicias por la calle al grito conocido de ¡agua va!. Pienso que necesitaría ciertas comodidades: agua corriente, luz, tocadiscos, coche. No muchas más cosas, lo necesario e imprescindible.



Se me ocurre que quizá 1910 sería un buen año. No veo muchos avances desde entonces y, además, llevaría polainas.



Viene esto al caso por mi singular querencia por épocas pretéritas. Es como la persistencia retiniana; es como todo lo demás.



Me horroriza este tiempo. O me horroriza la vulgaridad.



La semana pasada estuve trabajando en Madrid. Quizá me vaya allí a vivir, aquí no hay nada.

Y echo de menos las patatitas con limón y pimienta. Y los desayunos.



Mi querido Paul sufrió allí la casi transubstanciación de la carne. Algún día intentaré explicaros lo inexplicable, sólo digo que mi memoria no guarda constancia de Paul sangrando por la nariz, excepto cuando le zurro.


Fallida de nuevo la operación salida de Velázquez 6, aprovecharé para tomar una decisión; me apetece irme de aquí, y más si es con mi hermano, si le destinan a la capital.

Aunque esto es como aquel chiste:

- ¿sabes inglés?

- If

Pues eso.

En mi amada Ragtime, el pobre Tateh decide huir con su hijo del Lower East Side, después de encontrarse a su mujer con otro(s).

Pocas veces he visto mayor ternura en una pantalla de cine: un pobre inmigrante ruso, pero con más dignidad que mucha de la gente que conozco. Se me saltan las lágrimas cuando busca protector las manos de su hijo, mientras el comerciante ventea negocio fácil, o quizá sea Randy Newman, o quizá sea mi estado de melancólica nostalgia.


Persistencia retiniana:

"La persistencia retiniana es un fenómeno que hace que cualquier imagen que veamos se grabe en nuestra retina durante un breve instante. Esta característica es la que aprovecha el cine para crear la ilusión de movimiento, mostrando una sucesión de 24 fotografías por segundo. Esa velocidad es suficiente para provocar la ilusión de que que el movimiento es fluido, como si fuese visto de forma natural."

P.D.- Por favor, si no les conmueve este escena, no me lo hagan saber.





Saturday, February 16, 2008

Marketing



¡Viva la Publicidad!

I. Iñigo

Le conocí esta mañana, cuando me desperté un poco más tarde que mi coche; cuando llegué ya me lo habían levantado: 120 euros de multa. Joder. Luego pensé : qué demonios, ya conozco el depósito de Oviedo y Gijón, sólo me queda el de Avilés, tan demodé. Turismo de lujo. Para que luego digan.
Así que fui a sacar dinero. Debí emitir unos improperios importantes, o quizá no le gustó el zarandeo, porque de pronto se abrió la puerta y después de unos segundos logró salir el cajero del cajero. Y yo aún diría más: el cajero del cajero.

El caso es que nos hicimos amigos, y me contó las típicas cosas que la gente se cuenta para conocerse. Es decir, me habló del trabajo.

¿No se conoce mejor a los demás por los libros que no leyeron o la música que nunca escucharon?

Deberíais verle por las mañanas, hecho un pincelín. Al salir, claro, ya pasaron 9 horas, la ropa se arruga, el sudor, etc. Me reí mucho con sus anécdotas, como que era un oasis en la jornada cuando se acercaba al cajero alguna chica guapa -y ni te cuento si lleva escote-, o cuando se acercaba algún indeseable: le encantaba devolverle el recibo del saldo con cinco o diez euros, y verle con la cara desencajada.
- La gente no sabe que existen estos trabajos. No me pagan mucho, pero estoy contento. A veces me dejan quedarme a dormir en el cajero. Es un principio. Además, me llamo Iñigo, cómo-no-voy-a-trabajar-aquí, me espetó dejándome completamente alucinado.
Y es que es un nombre un tanto constreñido, un poco de ascensor, claustrofóbico, vaya.



II. Graciela

" Gracias por el cigarrillo. Pues nada, ¡atchuss!Nací en Nuevo París, un pueblecito de Montevideo. A los 23 vine para acá, después de finalizar mis estudios de Arte. Llevo tres años intentando ahorrar, pretendo irme a París, quiero terminar mi tesis allá. Tengo un par de conocidos. ¿Cómo?, ¡ah!, la tesis. Ja, ja. La tesis. No,no, párate. Es sobre Kiki, ¿vos sabés?Kiki de Montparnasse. Aparte de eso no tengo más que comentar. Cough cough. Acaban de meterme un par de calcetines, tengo laburo. Andate, cough, no, no quiero. Anda tu madre.




III. Valentín
- Ja-ja-no-no, qué va, ni mucho menos-, me dice con suficiencia, como perdonándome la vida, - no es como en Amelie, jeje,- ríe con esa risa de "este mindundi no tiene ni puta idea del valor de mi trabajo".
- Por cierto, tú nunca pasaste por aquí- me susurra acariciando el secador.
-Ehm, ya...
(Ruido de pasos corriendo)


Wednesday, February 13, 2008

l,m,n,o,p,Q...


Ojalá todos fuésemos teleñecos. Quizá nadie tendría una excusa para no sonreír, aunque gente hay que acabaría encontrando alguna.

¿Beberíamos whisky con soda...?

No se pierdan el ruido del ventilador.

Se les quiere.