
Fitz & Rachel
Y entonces el bueno de Tom Baxter recuperó su ratón, perdido en las últimas semanas, y pudo al fin relatar cuantas aventuras le sucedieron a él y a su inseparable compañero durante su inalámbrica ausencia.
Se recibió la visita en el último puente de la plana mayor de Despierting, S.A., dos altas y morenas ejecutivas con residencia en Madrid, para poner en marcha la sede asturiana de la compañía.
Y se tuvo la sensación de volver a ser familia numerosa, con guerra de almohadas, tazas de desayuno y sets de maquillaje durante dos intensos e inolvidables días.
El resumen de la reunión puede hallarse en el blog de al lado que, aparte de ser novísimo, es perfecto.
Encontramos un primer taxista aficionado a dar rodeos, una bola de cristal perfectamente engrasada, unos cuantos abrazos, muchas risas, ni una sola palabra ni gestos ni miradas, colorete, fotografías, una comida enlangostada con clowns malabaristas saliendo de ascensores enanos, 35 kilómetros de sueño salvados por el caballero de la triste figura, Oviedo engalanada con música clásica en las calles, un clandestino con recetas de cocina y dos posters de Ziggy Stardust, muchas coincidencias, carlos en la distancia y cuba en un taxista de monólogo, aparte de adivino y un perro verde con comida deliciosa y el adiós presagiado e inminente. También la estatua de Ra y Woody en carne y hueso con las gafas mediadas, y también hubo un Jazz Club de amistades exaltadas y proyectos de viajes y quedan tres días para tu cumpleaños.
Todo eso hubo, y mucho más, y entonces el pequeño Tommy os dejó en el autobús y abandonó la estación con las manos en los bolsillos de su pantalón deshilachado, dando patadas a una pedrusco y pensando cuándo os volvere a ver y lo mucho que os quiero y me quedan todavía un par de semanas para llegar a la comida de mi cumpleaños, y unas horas para abrir la puerta del Soho y encontrarte y mojarnos en la lluvia, entre chapas de Elvis...
De todo eso hubo.
Y que nunca falte...
Música: Wish you were here. Pink Floyd


