Wednesday, December 20, 2006



Fitz & Rachel




Y entonces el bueno de Tom Baxter recuperó su ratón, perdido en las últimas semanas, y pudo al fin relatar cuantas aventuras le sucedieron a él y a su inseparable compañero durante su inalámbrica ausencia.

Se recibió la visita en el último puente de la plana mayor de Despierting, S.A., dos altas y morenas ejecutivas con residencia en Madrid, para poner en marcha la sede asturiana de la compañía.
Y se tuvo la sensación de volver a ser familia numerosa, con guerra de almohadas, tazas de desayuno y sets de maquillaje durante dos intensos e inolvidables días.
El resumen de la reunión puede hallarse en el blog de al lado que, aparte de ser novísimo, es perfecto.
Encontramos un primer taxista aficionado a dar rodeos, una bola de cristal perfectamente engrasada, unos cuantos abrazos, muchas risas, ni una sola palabra ni gestos ni miradas, colorete, fotografías, una comida enlangostada con clowns malabaristas saliendo de ascensores enanos, 35 kilómetros de sueño salvados por el caballero de la triste figura, Oviedo engalanada con música clásica en las calles, un clandestino con recetas de cocina y dos posters de Ziggy Stardust, muchas coincidencias, carlos en la distancia y cuba en un taxista de monólogo, aparte de adivino y un perro verde con comida deliciosa y el adiós presagiado e inminente. También la estatua de Ra y Woody en carne y hueso con las gafas mediadas, y también hubo un Jazz Club de amistades exaltadas y proyectos de viajes y quedan tres días para tu cumpleaños.

Todo eso hubo, y mucho más, y entonces el pequeño Tommy os dejó en el autobús y abandonó la estación con las manos en los bolsillos de su pantalón deshilachado, dando patadas a una pedrusco y pensando cuándo os volvere a ver y lo mucho que os quiero y me quedan todavía un par de semanas para llegar a la comida de mi cumpleaños, y unas horas para abrir la puerta del Soho y encontrarte y mojarnos en la lluvia, entre chapas de Elvis...


De todo eso hubo.

Y que nunca falte...


Música: Wish you were here. Pink Floyd

Sunday, December 03, 2006



When I'm twenty-nine



Todo empezó hace unos cuantos años, cuando se me ocurrió venir al mundo el primer día de diciembre, no me preguntéis por qué.
Supongo que hacia finales de noviembre recibí la visita de un par de funcionarios de asuntos internos comunicándome lo que por entonces intuía: que debía abandonar mi protector refugio cuanto antes.
Digo que algo ya sabía porque llevaba un par de semanas notando comportamientos extraños a mi alrededor; las conversaciones acababan siempre derivando en elogiosos retratos del mundo exterior y sus maravillosas posibilidades, y todo el mundo terminaba mirándose, como esperando expectantes algún comentario positivo mío.
El caso es que cuando llegaron los dos funcionarios ya sabía a lo que atenerme, un par de días antes había escuchado una conversación del exterior, una comida familiar en la que se decidió el nombre que se me iba a poner. Escuchaba aterrado los nombres que se iban sucediendo, y trataba de expresar mi opinión con toda suerte de patadas y movimientos varios, hasta que me tranquilizó la providencial aparición de mis hermanas mayores, que consiguieron, luego de denodados esfuerzos, convencer a mi familia de la conveniencia de llamarme Alberto.

Así que cuando llegaron aquellos dos, ya sabía a lo que atenerme. Entendí que cualquier resistencia sería futil < ;) bro>, por lo que no planteé mucha batalla. Se sentaron conmigo y desplegaron cuatro o cinco folletos, uno por día, en los que se glosaban las ventajas de nacer un 27 de noviembre, o 28.
Al final conseguí, sólo por tocar los cojones, nacer el 1 de diciembre. Accedieron, pero parecían un poco contrariados al abandonar la placenta.


Este viernes se casaron mi hermana Nieves y Guille, así que fue mi cumpleaños más especial.


Lo que no sabía fue la sorpresa que me tenían preparada: al final de la cena, se apagaron las luces y salió una tarta con mis velas y los acordes de Infinito, de Bunbury.
Nunca tanta gente me había cantado cumpleaños feliz.

Pero no muchos tienen los hermanos que tengo yo.


Felicidades Nieves y Guille. Y gracias por un día inolvidable.

Felicidades Albert

Y feliz no cumpleaños a todos.



Albert (versión 29)




P.D.- El de la foto, claro, soy yo, asimilando el cambio...
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